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América Latina recibe menos ayuda oficial

El informe de la Cooperación Sur-Sur en Iberoamérica 2011, señala que la AOD mundial pasó de $49.527 millones en el año 2000 a $128.700 millones (e) en 2010. En el periodo 2000-2008, la tasa de crecimiento promedio anual fue de 13% y durante el siguiente bienio el incremento solo alcanzó un 0,6%.

En términos nominales, la región latinoamericana y caribeña también está recibiendo más recursos: La AOD destinada a estos países pasó de $3.236 millones en 2000 a $5.729 millones en 2009. Pero en términos porcentuales, la tendencia a la baja es clara: En 2000 recibía el 6,5% de la AOD mundial y en 2009 esa proporción cayó a 4%.

A partir del año 2000, la cooperación internacional ha estado marcada por la posibilidad efectiva de lograr para el 2015 las metas establecidas en torno a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), y a la evolución de los esfuerzos financieros al desarrollo.

La Secretaría General Iberoamericana indica que los mayores receptores de la AOD en América Latina y el Caribe corresponden a las subregiones andina y centroamericana, con el 45% del total en 2009. Destacándose Colombia, con $1.060 millones; Nicaragua, con $774 millones; Bolivia, con $725 millones; y Honduras, con $457 millones. Entre tanto, Panamá, recibió $65 millones.

Las cifras revelan que Estados Unidos fue el principal donante en 2009, con $1.526 millones. Le siguen España ($1.066 millones), instituciones de la Unión Europea ($594 millones) y Alemania ($577 millones).

Entre los años 2000 y 2009, Estados Unidos aumentó su ayuda oficial a Latinoamérica en un 18% anual, en promedio, lo que triplicó su aporte desde $500 millones a más de $1.500 millones. El 43% del total de estos fondos (más de $650 millones) tuvieron como destino a Colombia.

Menos ayuda, más IED

La presidencia del comité de alto nivel de la Asamblea General de Naciones Unidas sobre la Cooperación Sur-Sur, Josephine Ojiambo, dijo en la apertura de la Feria Saber del Sur: Intercambio regional de soluciones, celebrado en Panamá del 8 al 10 de mayo, que frente a los cambios recientes de la economía global “los países emergentes tienen un rol más importante de impulsar el crecimiento de la economía mundial”.

Ojiambo destacó que el comercio Sur-Sur durante los últimos 20 años se ha duplicado 20 veces en comparación con su nivel inicial y que estos países han captado mayor inversión extranjera directa.

El reporte 2011 de la División de la Inversión y la Empresa de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), indica que la inversión extranjera directa global (IED) en 2010 se fijó en $1,24 trillones, un 15% por debajo del promedio de pre-crisis.

“En 2010, por primera vez, las economías en desarrollo absorbieron casi la mitad de las entradas mundiales de IED y también generaron cifras sin precedentes de salidas de inversión extranjera directa, dirigidas en gran parte a otros países del Sur”, destacó el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en el prefacio de ese informe.

Mientras la coordinadora residente del sistema de Naciones Unidas y representante del PNUD en Panamá, Kim Bolduc, expresó que la Cooperación Sur-Sur, entendida como aquella que ofrecen países en desarrollo a otros en su proceso de desarrollo, ha conocido desafíos similares y por consiguiente podría inspirar soluciones más adaptadas.

“En este intercambio basada en la solidaridad y transferencia de conocimiento los participantes son considerados como socios en una relación igualitaria. Podemos referirnos a este nuevo grupo como los socios emergentes de desarrollo”, añadió.

Este enfoque complementario a la cooperación internacional Norte-Sur, tomó un renovado impulso en los últimos años  en la región, al dar origen a nuevos actores y a nuevas prácticas.

El desafío

Bolduc manifestó que América Latina y el Caribe está compuesta predominantemente por países de renta media y media alta. Lo cual es positivo porque significa disponibilidad de fondos, capital humano, infraestructura y de recursos tecnológicos para hacer frente a los desafíos del desarrollo humano.

Sin embargo, dicha condición puede significar “una disminución de la AOD de parte de los países donantes tradicionales, dado que estos priorizan la asistencia a naciones menos desarrolladas o que atraviesan una situación difícil”, comentó Bolduc.

De hecho, el esquema de asignación tradicional de la AOD no toma en cuenta que algunos de los países de renta media de Latinoamérica y el Caribe todavía tienen tasas de pobreza superiores al 40%, según la Comisión Económica para América Latina (Cepal).

Bolduc enfatizó que la mayoría de los pobres del mundo viven en países de renta media y “nuestra región obviamente no es la excepción” de esa regla.

La representante del PNUD reconoció que en las últimas décadas los países latinoamericanos y caribeños han registrado altos índices de desarrollo económico y avances en desarrollo humano. Sin embargo, los altos niveles de desigualdad no solo se reflejan entre países, sino al interior de cada realidad nacional.


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