Mensaje del Secretario General con motivo del Día Internacional en Apoyo de las Víctimas de la Tortura

26 de junio de 2018.  En este día se reconoce y rinde tributo al gran número de personas que han sobrevivido a la tortura en todo el mundo, en particular a las que han sido torturadas por sus opiniones políticas o de otra índole, a las que han quedado atrapadas en la lucha contra el terrorismo y a las que han sido torturadas tan solo por ser diferentes. Las víctimas de la tortura tienen derecho a reparación, rehabilitación y desagravio efectivos.

La prohibición absoluta de la tortura está establecida en términos inequívocos en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura. Es mucho lo que se ha logrado en la lucha contra este y otros tratos y penas crueles, inhumanos y degradantes, pero hacen falta más medidas para erradicar la tortura en su totalidad. La tortura es inaceptable y está injustificada en todo momento, incluidos el estado de emergencia y la inestabilidad política e incluso la guerra.

En este día, rindamos homenaje también a quienes se solidarizan con las víctimas y sus familias y reafirmemos nuestra determinación de poner fin a esta práctica abominable e inútil.