El Presidente de Panamá solicita a la FAO apoyo a las comarcas indígenas

Por José Graziano da Silva

Panamá tiene todas las condiciones para erradicar el hambre para el año 2030. Además de una sólida economía, posee una riqueza natural extraordinaria y más de dos millones de hectáreas de tierras con capacidad productiva.

Sin embargo, cerca de 400 000 panameños y panameñas (casi el 10 por ciento de la población) siguen pasando hambre. Esa situación es aún peor entre los niños menores de cinco años y los pueblos indígenas del país, donde el hambre afecta a un alarmante 60 por ciento de la población.

En mi reciente visita al país mantuve un fructífero encuentro con el Presidente Juan Carlos Varela, que me hizo una única pero importante petición: que la FAO apoye al gobierno para ayudar a las comarcas indígenas del país, que no se están beneficiando del progreso alcanzado por el país en otros frentes y siguen sufriendo acuciantes niveles de desnutrición, precariedad, miseria y hacinamiento.

Solo treinta minutos de vuelo en helicóptero mediaron entre nuestra reunión en la impresionante metrópolis de Ciudad de Panamá y la radicalmente distinta realidad que viven las comunidades Guna Yala en Isla Tigre, que se dedican fundamentalmente al cultivo de yuca y coco. Sigue leyendo